Mundo ficciónIniciar sesiónSentados en sus lugares favoritos, empezaron a devorar la comida que les había preparado. ―¡Mamá cocinó! ―dijo Anika emocionada, reconociendo mi sazón.
―¡Sí, fue mamá! ―agregó Rashid haciendo que mi corazón se acelerara.
―Gracias, mamá… ―André levantó su mirada hacia mí







