Mundo ficciónIniciar sesiónNo era una mujer vanidosa, pero… ver mis brazos regordetes y flácidos, y ese abdomen abultado me causó molestia. Sin darme cuenta había dejado a un lado mi bonita ropa, esa que quedaba pegada a cada curva. De un tiempo a la fecha usaba blusas holgadas y pantalones amplios, en un intento por «sentirme más cómoda», pero ahora entendía que no solo se trataba de eso. Mi cuerpo estaba cambiando y no de una







