ZANE Y NEREA

El silencio era evidente en la mansión Fals, Antón frunció el ceño, para él era obvio que era una trampa, para mí también, pero yo solo esperaba con ansias que así fuera

Pero entonces de la nada, observe como se encontraban atados en una silla, tenían una mordaza en la boca y como Penélope me mostraba una pequeña sonrisa

Era como si esperara que yo la alagara, en lo que no pude evitar sentir un terrible frío, recórreme, uno que me atacaba de principio a fin

Observe con un gesto lleno de furi
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