Colgué la llamada y sinceramente estaba a punto de ir con mi padre, estaba furioso, tan furioso que solo podía pensar en el hecho de querer hacerles daño
Pero entonces noté como Sanda caminaba con Andrei, como este sonriera hacia ella y como parecía ser el hombre más dichoso de verle
De verdad que este hombre no se cansaba, ni siquiera porque Sanda tenía un par de hijos míos en su interior, de hecho, algo me decía que este quería también a mis hijos
Que también deseaba arrebatarme todo, y lo