―Qué bueno que nos esperaron, Sanda estaba un poco tensa creyendo que se habían cansado de esperarnos…
Sonreí un poco avergonzada ante las palabras de Antón, no era más que un maldito hablador, pero entonces observé como de la nada estos estaban tensos
Se observaban el uno a otro y parecían estar dispuestos a iniciar una gran pelea, Antón dejo el pastel de chocolate frente a Andrei mientras yo sin pensarlo
Deje aquel postre de naranja, que a Max solía gustarle, solo ese, él solía odiar lo que e