Andrei había vuelto, Andrei había vuelto, esas palabras no dejaban de dar vueltas en mi cabeza, no dejaban de fastidiarme, sobre todo ante el hecho de verlo frente a mí
El maldito había crecido lo suficientemente bien, tenía mi tamaño, por así decirlo, solo que era mi opuesto, la abuela siempre solía bromear con ello
Andrei es tu antagónico querido nieto, eso solía decir que él era mi opuesto en todos los términos, pues él era bueno, yo malo
Era leal y yo solía traicionar a todos los que no me