Alec
No quiero pensar que Madison se comporta extraño por lo que pasó en su cumpleaños, pero es imposible no atribuírselo a eso. Ahora está mucho más distante, pensativa y callada. Incluso con mi esposa. Si pudiera leer su mente, juraría que la odia.
Hace un par de días cuando le pedí que buscase unos documentos en mi casa, volvió con otra ropa, asegurando que se había caído en un charco de lodo y por eso había tenido que cambiarse. Eso no me parecería raro de ella, exceptuando porque me pidió