Alec
—Tengo algo más para ti —digo sacando la pequeña caja negra que compré hace tres semanas en la joyería.
Ella me mira con sorpresa, la toma, pero no veo que tenga intenciones de abrirla.
»Ábrela —le pido.
Sus ojos se iluminan cuando ve el collar de alas de ángel. Esa había sido la recomendación que me ofreció la vendedora cuando le dije lo que ella significa para mí.
—¿Esto es para mí? —pregunta.
—Sí, es lo que representas para mí. Te has convertido en una especie de ángel de la guarda.
Mad