Madison
Cuando Alec dijo que entraríamos a un tanque de tiburones, creí que exageraba, pero la verdad es que esta gente, con sus trajes y apariencias de grandes señores; se nota que son capaces de las peores cosas. No hay ni uno que no me mire por encima del hombro, a pesar de que estoy arreglada para la ocasión, para ellos es obvio que yo no encajo en su mundo, no soy como ellos.
Suspiro con pesadez cuando veo avanzar la hora del reloj a paso de tortuga. Tengo dos horas aquí a su lado, mirand