Capítulo 76
Augusto bajó lentamente hasta el garaje. Sus pasos resonaban en el suelo frío, como si el silencio quisiera decir algo. Sus ojos recorrieron los coches alineados, pero se detuvieron en el último de la fila, el coche que le había regalado a Patricia.
Quedó inmóvil por unos segundos, mirando fijamente el vehículo como si esperara que ella apareciera allí, sentada en el asiento del acompañante, con aquella sonrisa tímida y los ojos que siempre parecían guardar secretos.
El conductor, q