Capítulo 11
Augusto respiró hondo, sintiendo su corazón latir con más fuerza. Su mirada volvió a la mujer dormida a su lado. Aquel cuerpo delicado, pero lleno de curvas, removía algo dentro de él. Pero, ¿quién era ella?
Extendió la mano con vacilación, apartando lentamente los cabellos que cubrían su rostro. En cuanto sus dedos rozaron su suave piel, ella se movió ligeramente, soltando un pequeño suspiro antes de darse la vuelta en la cama.
Fue entonces cuando finalmente vio su rostro.
Sus ojos