Cap. 35 De repente lograron algo grande
“Acsa… ¿eres tú o los dioses juegan con mi juicio?”
Gerald practicaba más que todo para sostener su fuerza y siempre terminaba al límite, ese día después de mucha práctica cayó de rodillas en el piso y respiraba agitado.
—¿Debes tomarlo con calma?—le dio un té Amber—si te extralimitas puedes morir.
—Es complicado para mí… Mi prima en manos de ese loco, Edward muerto… Es complicado.
Amber le confesó entonces:
—Odié a Edward Vlaeron por mucho tiempo, sin darme cuenta de que fue otro títere us