Miel
Cejas oscuras se juntaron, con sus ojos completamente enfocados en los míos. —Pretende que somos amantes, como si yo fuera el único hombre que conoce cada curva de tu cuerpo. Por dentro y por fuera. —Él extendió la mano hacia abajo y acunó mi trasero, tiró de mí más cerca tan fuerte que los tacones de mis zapatos se levantaron del suelo—. Necesitas actuar como si mi polla enterrada dentro de ese coño tuyo fuera la única jodida cosa que te importa. —Esos labios perfectos se entreabrieron, f