Mundo ficciónIniciar sesiónMARIO
Como es de suponer, ir de tienda en tienda merodeando por los probadores de mujeres y viendo a la gente probarse ropa no es precisamente mi pasatiempo favorito. Y hoy no ha sido nada divertido; ni para mí ni para Pilar. Tres tiendas. Siete horas. Sentí como si hubiéramos corrido una carrera de relevos juntos.
Pilar se veía exhausta para cuando tiró la toalla y le dijo a Amanda que no quería ni necesitaba más ropa. Las bolsas llenaban el maletero hasta el t







