Helena sintió la energía que con tanta voracidad se había apoderado de su cuerpo antes de disiparse cuando vio al comandante dispuesto a matarla.
En el fondo entendió que aunque lo amaba profundamente y que lo único que deseaba era estar cerca de él, eso ya no podía suceder.
Estuvo lúcido hasta que estuvo en su presencia, su presencia fue el detonante para despertar la maldición de la locura en él.
Y sabía que la distancia era lo mejor para él, aunque le costara el corazón, aunque significara q