Los días de tortura continuaron cada uno peor que el anterior, el dolor era tanto que mi cuerpo ya se sentía entumecido, estaba completamente sucia de pies a cabeza y mi ropa estaba hecha un desastre llena de sangre y mugre, nunca imagine que Kai y la manada fueran capaces de hacerme esto. Cada día con cada recuerdo que evoca mi mente me pesa más el haber confiado en Kai.
Nunca debí darle el poder sobre mi confesándole lo que sentía, de no haberlo hecho seguramente esto no habría pasado porque