Punto de vista de Elena
Me miró como si no pudiera creer del todo que yo estuviera allí.
—¿Elena?
Me quedé inmóvil en medio de la terminal, observándolo. El corazón me latía tan fuerte que podía sentirlo en la garganta.
Por unos segundos, ninguno de los dos se movió. Solo nos miramos desde lados opuestos de la multitud.
Entonces él empezó a caminar hacia mí lentamente, esquivando viajeros, mientras su expresión pasaba de sorpresa a algo parecido a esperanza.
Cuando llegó hasta mí, se detuvo a u