Punto de vista de Elena
Era viernes por la mañana, dos días después del aeropuerto, y yo seguía funcionando.
El mundo no se había detenido.
Seguía con mi rutina, respondiendo correos, asistiendo a reuniones, aprobando presupuestos. La vida… continuaba.
—Señorita Sterling, los reportes trimestrales ya están listos para su revisión.
Levanté la vista de la pantalla de mi computadora y parpadeé al ver a Patricia parada en la puerta de mi oficina.
—Gracias —dije—. Déjalos en mi escritorio.
Ella dejó