Punto de vista de Elena
Mi mente por fin estaba en silencio, y casi había olvidado lo que se sentía.
Estaba sentada en mi escritorio, respondiendo correos electrónicos sin releer la misma línea dos veces, asistiendo a reuniones informativas sin que mi mente divagara hacia donde no debía, respondiendo mensajes sin quedarme cinco minutos mirando la pantalla antes de escribir.
Yo misma lo noté.
Lo que fuera que hubiera estado retorciéndose dentro de mi pecho durante semanas por fin se había afloja