Punto de vista de Elena
Vi a Damien huir del salón de baile y no sentí absolutamente nada.
Eso debería haberme asustado. Esa ausencia total de sentimientos por un hombre al que una vez amé lo suficiente como para renunciar a todo.
Pero, en lugar de eso, no sentí nada.
—Lo estás haciendo increíble —murmuró Caleb mientras yo bajaba del escenario. Había estado esperándome entre bastidores.
—No puedo creer que acabo de hacer eso.
—Créelo. Estuviste impresionante. —Me entregó una copa de champán—. ¿