Punto de vista de Caleb
—Relájate, hombre —dije, lanzándole el balón de vuelta a Dre—. Literalmente jugamos un partido completo ayer. Agradece que el entrenador siquiera nos dejó respirar hoy.
Dre lo atrapó y negó con la cabeza.
—Fácil para ti decirlo —murmuró—. Tú no fuiste el que estuvo sufriendo allá afuera.
Los chicos que estaban a nuestro alrededor se echaron a reír.
Alguien le lanzó una toalla a Dre desde el otro lado del campo, y él intentó esquivarla de una forma tan torpe que todos se