Siete horas después
Braulio bajaba de un avión que lo llevó a Colombia, ya no podía esperar a que Cristina siempre diera el cien en la relación, están aseguro que su posición en ese momento era la peor, tanto en el corazón de su esposa como en el de su hija.
Buscarla en toda la ciudad era imposible, la única solución que encontró fue esperar pacientemente en el hotel donde se hospedaron, cosa que investigó con la secretaria.
Estaba dispuesto a hacer lo que fuera, con tal de verla feliz y aún má