Meses después del lanzamiento, Noelia y Luciano seguían disfrutando su éxito con la marca de relojes.
El pequeño Leonardo crecía y era halagado por ser tan guapo y encantador frente a las cámaras, obteniendo sus propios seguidores.
El amor y la pasión entre Leonel y Noelia seguía creciendo, ambos disfrutaban cada tiempo libre para sentir la adrenalina de estar juntos con la posibilidad de ser descubiertos.
La familia Kingman estaba reunida en el jardín, rodeados de recuerdos y momentos felices