Una semana después de la libertad de Leonel, la familia Kigman aún enfrentaba el reto de reconstruir su reputación. La que estuvo cuidando Carlota desde la muerte de su esposo.
Fue muy difícil para ella escuchar hablar a sus supuestos amigos de su amado hijo, aunque fue necesario ese proceso para darse cuenta de quiénes se acercaban con buenas intenciones y quienes no.
Los amigos de Noelia habían trabajado incansablemente para eliminar los videos difamatorios, pero siempre parecía haber alguno