Capítulo 10 —La negación y el desliz
La mañana siguiente al encuentro en el despacho no trajo la paz de los culpables, sino una resaca de odio y adrenalina que se sentía como veneno en la boca. Sergio no había dormido. Había pasado las horas en vela, observando la pantalla de su móvil, reproduciendo fragmentos del video en un bucle masoquista. Buscaba en las imágenes la confirmación de que ella era solo una pieza más en su tablero, pero lo único que encontraba era la evidencia de su propia fract