*—Sebastián:
Demonios.
Observó como la expresión de Callen cambiaba al escuchar a Joseph.
Sebastián hizo una mueca y con la mano le dijo a Joseph que abandonara la oficina. No quería que Callen se enterara de esta forma que estaba buscando lugares para la nueva tienda sin consultárselo y escuchando su tono de voz, podía decir que la sorpresa no iba a ser agraciada.
Se separó de ella. Callen seguía mirándolo con confusión.
—¿Por qué estas buscando lugares para mi tienda, Sebastián? —preguntó Cal