Mundo ficciónIniciar sesión—Acompañaré a Jimena a llevar a los niños —dijo Bennet en voz baja—. Adam… —No era fácil ver al dueño del corazón de la mujer que amaba, pero si era fácil hacer su labor como doctor—. Supe que tienes problemas con tu espalda. Cuando quieras ir al hospital para una revisión, eres bienvenido.
—Gracias… —respondió Adam confundido. No se esperaba un comentario tan benevolente de parte de Bennet.







