en la Boca Del Lobo 71.
Al llegar a casa Noa fue recibida por su pequeño que corria emocionado arrojandose a su madre, Ian fue tomado con un abrazo de dinosaurio, el pequeño reía ante las cosquillas que Noa hacia al niño en su cuello soltando risas por los juegos de su madre —¡Basta mami me haces cosquillas! —exclamaba el risueño niño con sus bracitos enrollados alrededor del cuello de su madre.
Las risas se detuvieron en cuanto un fuerte impacto se escuchó, Noa tomó a Ian con fuerza, en cuanto se dió la vuelta encon