El Beso 51.
El camino a casa iba en completo silencio, Neta estaba sentada a su lado en el asiento trasero del auto, solo quería llegar a casa y olvidar de una buena vez el amargo recuerdo de esa mujer, ver a Noa con Shinomoto le confirmó lo dicho por Neta y el dueño del club.
Noa era una bailarina ambiciosa. Solo aguardaba para conseguir a un hombre y sacarle dinero, la Noa dulce y cariñosa que él conoció era una fachada para atraerlo a su trampa algo que solo una mujer oportunista haría maldecía el día