Mundo ficciónIniciar sesiónPUNTO DE VISTA DE ELARA
Durante la siguiente hora, Sebastián se mueve por la sala como si hubiera nacido para ello, lo cual, supongo, es cierto. Es simpático, ingenioso y capta la atención de todos sin forzarlo. Los donantes le escuchan con atención y los miembros de la junta buscan su aprobación. Todas las conversaciones acaban girando en torno a la misión de la fundación y los objetivos de recaudación de fondos, lo que hace que estas personas adineradas se sientan bien al desprenderse de su dinero.
Y durante todo ese tiempo, su mano permanece en mi espalda, manteniéndome firme.
Lo observo negociar una donación de seis cifras con el director ejecutivo de una empresa tecnológica cuando me doy cuenta de algo que me pilla desprevenida: me siento orgullosa de estar a su lado. No por su dinero o su nombre, sino por quién es. Por lo que ha construido. Por la forma en que utiliza







