El destino para algunas personas estaba escrito, en ellos se podía leer como llevarían una vida monótona sin ninguna emoción, más que la felicidad de las cosas comunes y la tristeza de la soledad. Sin embargo, había otras personas que su destino no estaba escrito, ellos tenían la posibilidad de escribir su propio futuro sin que nadie pudiera detenerlos, el sentimiento de libertad era lo que más destacaba en ellos.
Sin embargo, hubo dos personas que habían cambiado su destino ya predeterminado.