AMARA
El hielo se deslizó por mi columna.
Miré fijamente a Aegon, mi cuerpo entero quedándose inmóvil, mi boca abriéndose solo para que las palabras murieran antes de que pudieran siquiera formarse.
"Yo… yo…"
"No tienes que negarlo." Su voz permaneció calmada, pero había una agudeza debajo de ella ahora. "Te vi."
Pues ya.
Mi boca se cerró de golpe. Tragué saliva alrededor de nada, mirándolo fijamente mientras el pánico se colaba lentamente bajo mi piel. Ni siquiera podía pensar en una excusa pa