Él besó su mejilla tirando suavemente hacia atrás. Ángela no esperó ni un segundo ante de darle un fuerte puñetazo en la cara.
Ella gimió, sacudiendo su mano porque le dolía cuando la cara de Luca se inclinó hacia un lado debido al impacto del puñetazo.
Pero eso no fue suficiente, ella le golpeó el pecho con los puños y lo empujó. Era como si hubiera perdido el control de sus emociones.
—Te odio —apretó ella golpeándolo con todas sus fuerzas y él se quedó allí, inmóvil.
Él estaba recibiendo sus