Presente.
Luca observó con inquietante quietud mientras ella le contaba todo, ese error de borrachera, cómo Silvia la ayudó a salir de la fiesta, las pociones y todo.
Su corazón latía con fuerza en sus oídos y el creciente dolor en su corazón se intensificó a tales umbrales que le resultaba difícil soportar tal dolor sabiendo cuánto había lastimado a Ángela sin querer y lo peor era que ella no merecía nada de eso.
Ella sollozó y su corazón dio un vuelco en su boca. ¿Qué ha hecho?
Luca no pudo e