Ángela entró en la habitación. Se revolvió la ropa y sacó un hermoso vestido verde bosque. Lo compró, especialmente para la cita.
Al ponerse el vestido, se miró fijamente en el espejo y se ajustaba maravillosamente a sus curvas. El vestido era corto, llegaba hasta la mitad de los muslos y se ajustaba perfectamente a su cuerpo con mangas amplias y escote cuadrado.
Se aplicó corrector en el chupetón, pero apenas ayudó. Ángela lo cubrió tanto como pudo. Agarrando una bufanda negra, se la envolvi