Presente...
Ángela se sentó en el sofá de la ventana, abrazando sus rodillas contra su pecho mientras contemplaba la luna.
Ella no podía dormir. Lo intentó, pero fracasó estrepitosamente porque su mente estaba ocupada por la persona que estaba poniendo su vida patas arriba a pesar de todos sus esfuerzos por mantener la distancia entre ellos.
Al tocar sus labios sintió su hinchazón. No fue sólo un beso. Se la estaba comiendo viva.
Un escalofrío le recorrió la nuca al recordar sus manos ásper