Ramus y Sofía.
4 años después.
—Calla, bebé, deja que mami duerma —le susurró Damián a su hija de cinco meses, Sofía, quien miraba a su padre con sus grandes ojos azules que estaban llenos de lágrimas que hacían que su corazón se volviera blando.
—Vamos —susurró y salió de puntillas de la habitación con Sofía en sus brazos.
Ashley estaba cansada, ayer no descansó bien porque Sofía estaba enferma ya que su hija era híbrida por lo que estaba más expuesta a enfermedades.
Ahora su bella esposa estaba durmiendo