Frio y despiadado.
Sofía 18, Ramus 21 y Samuel 20.
Ella inhaló bruscamente.
Sus ojos se abrieron de par en par y sin contener la respiración, corrió hacia el bosque sosteniendo su vestido en sus puños. Parecía una princesa corriendo bajo la deslumbrante luz de la luna.
No sabía que habría sido capaz de encontrar a su compañero tan pronto.
Sofía siguió el olor cuando escuchó a Luca llamar detrás de ella. Necesita llegar a la fuente de este olor. La estaba atrayendo.
Era como si ese olor hubiera controlado su ser.