Capítulo 92. Una solitaria
[ARI]
Había tres pares de ojos frente a mí y un par más a mi lado. Mis abuelos comían despacio y al mismo tiempo me miraban fijamente, al igual que Difer y Dante, que seguían con el bocado de tarta de mora cerca de sus labios, suspendido en el aire.
Ninguno preguntaba nada por más que quisieran. Era el gran día y ellos tenían miedo de que hiciera una locura, o más bien de que no la hiciera.
Finalmente, cuando decidí que ya era suficiente, levanté la mirada de mi plato aún lleno y sin tocar, y s