Capítulo 53. ¿Y ahora Kenny?
Diez minutos después de haber entrado, Eva llegó de la cocina a la sala con una bandeja. Llevaba tres tazas de té y un biberón ya preparado.
Apenas el bebé lo vio, inició con su suave balbuceo de nuevo, inquieto por alcanzar su biberón celeste.
—¿Te gusta el té de manzanilla, Ari?
—Ah… sí.
Tomó una taza con té y me la pasó, esbozando una pequeña sonrisa.
—Gracias.
—De nada. ¿Y cenaron?
Sonreí un poco avergonzada.
—Espaguetis con queso parmesano.
—Que cociné yo —se mofó el ojiazul. Tomó el biber