Capítulo 54. El pasado que olvidaste
[ARI]
Era de madrugada.
La luz del sol aún era escasa, algunas estrellas todavía podían verse a través de la enorme ventana desde aquel alto piso y el aire frío se colaba por las hendiduras de las puertas y ventanas. Me abrigué hasta los hombros y me acerqué unos centímetros más al adonis gruñón que tenía por novio.
Definitivamente quería decir que las palabras de Eva habían sido llevadas por el viento, como la abuela decía, pero siguen repitiéndose cada tanto en mi cabeza.
Y en la de Daniel qu