Capítulo 31. Aventurarnos
[Continuación]
Volver no era para mí la más grande de las ideas, pero no podíamos quedarnos a vivir para siempre en una casa fantasma, y mucho menos en una preciosa playa llena de cocos, que aunque quitando los cocos me gustaba la idea, tenía que volver a la civilización y formar parte de ella. Sin embargo, en el viaje de regreso, mientras miraba por la ventana del viejo auto Corolla que Daniel había alquilado, pensé en cómo serían las cosas entre él y yo una vez volviéramos a nuestros respectiv