Capítulo 148. Días de fortuna
—¡Bienvenida! —salté, emocionada, dándole un abrazo fuerte a la bella chica rubia que atraía todas las miradas por donde pasaba.
—¡Wow! Jamás había salido del país, pero debo decir que esto de verdad me encanta —miró cada esquina del aeropuerto, con su boca bien abierta de la impresión —. Si solo el aeropuerto me impresiona, qué decir de lo que no he visto —aplaudo, tomándome de la mano —. Ya quiero ir de tour contigo y los bebés…
—Ah, bueno… —me giré hacia Bruno, el "guardaespaldas" que Daniel