Capítulo 130. Susto, gusto y susto
[ARI]
—¿Y qué pasó con el hijo de Eva? —quise saber, haciendo un intento por no parecer paranoica —. ¿Con quién está?
Daniel chasqueó su lengua.
—Está con su padre…
—Creí que era un golpeador.
—No —deslizó una mano por mis muslos, pegando mi culo a su centro y mi espalda a su pecho —. Esa también era una mentira de ella.
—Vaya —fue lo único que pude decir.
—Ya no pienses en eso —me hizo dar vueltas entre sus brazos —. Hay algo que quería decirte.
—Espera —levanté mis manos para pedir tiempo —.