Capítulo 60
Manuel se levantó rápido de la cama, se veía alterado, pálido, con la respiración agitada. Tatiana se cubrió con la sábana, tenía los ojos llenos de lágrimas y el rostro rojo
—Déjame explicarte —dijo Manuel, cerrándose la camisa.
—No sé qué podrías explicarme —dije algo incómoda por la situación.
Tatiana se puso de pie de golpe, aferrándose a la sábana.
—¿En serio? Pues yo sí puedo explicarlo —dijo, respirando agitada—. Si tú no lo amas, déjalo ser feliz con alguien que sí.
Manuel g