CAPÍTULO 60
Me asusto la actitud de Manuel, estaba alterado y fuera de sí, respiraba agitado mientras abría la boca.
—Calmate, estas muy alterado —me acerque intentando que se sentara y bajara la guardia —No se nada de Luciano, no me he visto con el.
Manuel seguía apretando el collar con tanta fuerza que pensé que lo iba a romper. Tenía la cara roja de rabia, los ojos desorbitados y el pecho le subia y bajaba muy rápido.
—Entonces, ¿quién te lo dio? —me preguntó temblando.
No quería responderle