Capítulo 23
Abrí los ojos y le di una fuerte cachetada, para mí todo lo que decía en medio de su obsesión era una falta de respeto.
—¡Eso nunca va a pasar! —le dije mientras me temblaban los labios, porque a pesar de todo estaba llena de miedo.
El soltó una carcajada, se burlaba de mí porque sabía que tenía el control de toda la familia, de cierta manera sabía que me tenían sus manos.
—No te preocupes mi amor, no te voy a obligar a hacer nada que no quieras, la propuesta de una noche contigo