Capítulo 71
Luciano cerró los ojos un momento. Yo sabía que estaba pensando lo mismo que yo. Mientras Giorgio siguiera libre, nuestra paz seguía siendo frágil.
Henry se inclinó un poco hacia adelante y me miró con una seriedad que me tomó por sorpresa, nunca era tan formal.
—Quiero pedir algo. —Su voz fue firme, aunque todavía se notaba cansado por la recuperación —. Permítanme ser el escolta de Carolina. Estoy en deuda con ella. Si no hubiera regresado por mí en el yate, estaría muerto.
Lucian