Capítulo 68
Sus manos bajaron por mi cuerpo, apretando mis caderas anchas con fuerza. Me levantó con facilidad y me sentó sobre el lavabo de mármol. Me subio el vestido hasta mis muslos. Abrí las piernas sin pensarlo, sintiendo el calor subir por todo mi cuerpo.
Él se puso entre mis piernas y yo bajé la mano, nerviosa pero ansiosa. Le abrí el pantalón, saqué su pene y empecé a masturbarlo despacio. Estaba duro… y algo en esa forma me pareció tan familiar que el corazón me dio un vuelco.
—¿Eres