—NATALIA—
Despertar envuelta en los brazos de Nox, podía fácilmente volverse una tortura para mí, teniendo en cuenta de la latente necesidad que vibraba por todo mi cuerpo sobre echarme sobre él y reclamarlo.
Como si una parte animal en mí se hubiera despertado y solo pudiera pensar en poseer al cálido hombre que descansaba plácidamente sosteniéndome con firmeza contra su amplio pecho.
Divago unos largos minutos memorizando el rostro de Nox, saboreando cada atractiva y masculina porción de sus